domingo, 8 de mayo de 2016

museo el hijo del ahizote

LA CASA DEL HIJO DEL AHUIZOTE


El Programa de archivo de La Casa de El Hijo del Ahuizote se propone concentrar todas las fuentes sobre el Partido Liberal Mexicano, dispersas geográficamente.
http://archivo.eluniversal.com.mx/img/2012/12/Cul/01edificio.jpg
Como museo, La Casa de El Hijo del tiene exhibiciones relacionadas con los ejes temáticos de la libertad de expresión, el exilio y la imprenta.
La Casa de El Hijo del Ahuizote pertenece a la más venerable tradición del periodismo mexicano y de la defensa de la libertad de expresión.
http://guiadelcentrohistorico.mx/sites/default/files/ahuizote21_2.jpg


Este semanario con caricaturas es un monumento a la perseverancia, a la necedad principista y al valor civil; defendió el ideario liberal mexicano y encabezó la lucha contra la dictadura porfirista en una etapa en que criticar al régimen o satirizar al Presidente era arriesgar la libertad y la integridad física, y mantuvo –en los hechos, junto con unas cuantas publicaciones más, como El Diario del Hogar y Regeneración – la libertad de imprenta en México en un momento en que esto parecía imposible. Por si ello fuera poco, esta revista contribuyó como ninguna otra a organizar y difundir las demandas, el ideario, el programa y el proyecto de nación de varias generaciones de mexicanos inconformes, por lo que es merecidamente considerada como una importante precursora intelectual de la Revolución mexicana
A pesar de su importancia, la revista no ha sido suficientemente estudiada y en realidad sabemos muy poco de sus orígenes, de su historia, de sus debates internos (fundamentales para la historia de la Revolución), de la vida de su director, Daniel Cabrera, y la de sus colaboradores. Una primera aproximación revela que
El primer número de El Hijo del Ahuizote, fundado, dirigido y dibujado por Daniel Cabrera, sale a luz el domingo 23 de agosto de 1885, recién consumada la primera reelección del general Porfirio Díaz, cuando está consagrada la “Ley mordaza” y la autoridad del caudillo se encuentra en su apogeo.
Durante esta época se caracterizó por su oposición al régimen de Porfirio Díaz a través de la difusión de caricaturas entre las que se encontraban colaboraciones de José Guadalupe Posada.


Las caricaturas y los textos de los interiores atacan al presidente Díaz y a su gabinete. La portada es una caricatura que representa al Hijo del Ahuizote –el personaje emblemático de la revista – parado frente a un caballete que sostiene una tela donde está bosquejado el retrato de don Porfirio; a sus espaldas, en la pared, está colgado un número de la famosa revista El Ahuizote, de 1876, donde está impreso el perfil de Sebastián Lerdo de Tejada, el presidente a quien Díaz derrocó con el Plan de Tuxtepec, reformado en Palo Blanco.



Se dice que uno de los antecedentes del periódico fue otro periódico llamado "El Ahuizote". Este último fue fundado por Díaz en protesta por la reelección de Lerdo de Tejada; pero una vez que Díaz llegó al poder, este periódico desapareció. Al pasar de los años Daniel Cabrera y Manuel Pérez Bibbins tuvieron la idea de hacer un periódico que fuera en contra de Díaz, el cual llamaron "El hijo del Ahuizote" porque dicen sus fundadores que el hijo sí salió rezongón.

https://porfiriato.files.wordpress.com/2012/05/periodico-jpg-22.jpg

el museo san ildefonso

Un grupo de artistas plásticos dispuesto a sumarse al proyecto obregonista

participó en la "decoración" de los muros de la Escuela Nacional Preparatoria.

Así, en los muros de San Ildefonso se encuentra plasmada la obra de

importantes artistas que marcaron el curso del siglo XX en México como Diego

Rivera, Jean Charlot, Fernando Leal, David Alfaro Siqueiros, Ramón Alva,

Fermín Revueltas y José Clemente Orozco.

La participación de José Clemente Orozco en el proyecto de la Preparatoria

inició en 1923 y concluyó en 1926. En ese periodo, pintó los muros norte de los

tres pisos del Patio Principal, así como los del primer descanso del cubo de la

escalera.

Origen y evolución, siglos XVI - XIX

Los jesuitas iniciaron su labor educativa en la capital novohispana con la

sucesiva fundación del Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo y cuatro

seminarios: San Pedro y San Pablo, San Bernardo, San Miguel y San Gregorio.

De la fusión de los tres últimos nació, en 1583, el Colegio de San Ildefonso,

para que todos los colegiales de la Congregación residieran en una institución

bajo la tutela de un sólo rector. El nombre de San Ildefonso le fue dado en

honor al Santo Arzobispo de Toledo, cuya devoción lo llevó a escribir en

defensa de la limpia concepción de la Virgen María, dogma que la Compañía

de Jesús ha sostenido desde su fundación. Hacia 1618 empezó a funcionar

bajo el Patronato Real otorgado por Felipe III, estableciéndose así el Real y

Más Antiguo Colegio de San Ildefonso.

Gracias al auge económico del virreinato y al poder financiero de la Compañía

de Jesús, el inmueble fue reedificado en las primeras cuatro décadas del siglo

XVIII, dando paso al inmueble que hoy conocemos y que es uno de los

ejemplos barrocos más sobresalientes de la arquitectura civil de la Ciudad de

México.

La historia de esta fundación jesuita concluyó para dar paso a la institución de

espíritu liberal que sentaría las bases del nuevo sistema educativo y que más

tarde llegaría a convertirse en el núcleo principal de la Universidad Nacional.

En 1867, el gobierno de Benito Juárez emprendió una reforma en el campo de

la educación y sus instituciones. La Ley Orgánica de Instrucción Pública creó la

Escuela Nacional Preparatoria, que se estableció en el edificio del Colegio de

San Ildefonso. Su primer director fue el doctor Gabino Barreda (1818-1881),

quien llevó a cabo un innovador plan de estudios con base en los principios de

la filosofía positivista de Augusto Comte.

En 1910, la Escuela Nacional Preparatoria pasó a formar parte de la

Universidad Nacional fundada por Justo Sierra. Durante más de seis décadas

continuó siendo la cuna de varias generaciones de intelectuales y destacadas

personalidades.

En 1978, el inmueble dejó de ser sede del plantel núm. 1 de la Escuela

Nacional Preparatoria. El edificio permaneció cerrado al público hasta 1992,

cuando fue restaurado para albergar la exposición México, Esplendores de 30

Siglos.

Desde esa fecha, el Antiguo Colegio de San Ildefonso es administrado por un

mandato tripartita integrado por la Universidad Nacional Autónoma de México,

el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Gobierno del Distrito

Federal.

El Antiguo Colegio de San Ildefonso es una de las edificaciones coloniales más

importantes del Centro Histórico de la Ciudad de México. Está ubicado en la

calle de Justo Sierra, entre República de Argentina y El Carmen. La

construcción del conjunto inició con el Colegio Chico (que actualmente ocupa el

Museo de la Luz, de la UNAM), cuya portada presenta en el nicho central la

imagen de la Virgen del Rosario tallada en tecalli (alabastro poblano).

El Colegio Grande ostenta en su fachada un relieve en mármol de San

Ildefonso recibiendo la casulla de manos de la Virgen María, así como el

escudo real de Castilla y León.

El conjunto arquitectónico tiene tres niveles y se compone de dos áreas: la

perteneciente al periodo barroco con tres patios (Chico, de Pasantes y Grande)

es una construcción de mampostería con arcadas sobre pilastras y fachadas

recubiertas con tezontle, marcos y cornisas de cantera; y la edificada al sur de

la anterior entre 1907 y 1931, con dos pequeños patios, que incluye el

anfiteatro Simón Bolívar y el área de oficinas. Su fachada se inspira en la del

siglo XVIII; su interior, en cambio, manifiesta su pertenencia a una nueva

época.

Durante la última parte del siglo XIX, el edificio fue gradualmente habilitado

para albergar la Escuela Nacional Preparatoria. En la capilla y la sacristía se

instaló la biblioteca, se adaptaron espacios para los laboratorios, se construyó

un observatorio que subsistió aproximadamente hasta mediados del siglo XX, e

incluso las crónicas mencionan la existencia de un jardín botánico y de un

pequeño zoológico.

San Ildefonso Hoy En 1991, la Universidad Nacional Autónoma de México, el

Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Departamento del Distrito

Federal unieron esfuerzos y recursos para restaurar integralmente este

importante edificio, con el fin de recibir la magna exposición México:

esplendores de 30 siglos y transformarlo en una sede para exposiciones

temporales de relevancia.

El inmueble, patrimonio universitario, es administrado por un Mandato tripartita

integrado por la Universidad Nacional Autónoma de México, el Consejo

Nacional para la Cultura y las Artes y el Gobierno del Distrito Federal.

A partir de marzo de 1994, el Antiguo Colegio de San Ildefonso es un proyecto

permanente, cuya nueva vocación como centro cultural le ha permitido llegar a

ser un lugar de excelencia y de primera importancia en la vida de nuestra

sociedad. Sus objetivos son:

Presentar exposiciones que familiaricen al público mexicano con la riqueza y

diversidad de su patrimonio artístico, así como con colecciones provenientes de

museos extranjeros que no se han presentado en México y

Realizar actividades complementarias a las exposiciones que propicien una

experiencia de aprendizaje tanto para el público infantil y juvenil como para el

público adulto.

Desde el inicio de esta nueva etapa, el Antiguo Colegio de San Ildefonso ha

presentado importantes exposiciones nacionales e internacionales que han

logrado una exitosa participación del público, así como una significativa

aportación a la difusión de la cultura y el arte.

viernes, 6 de mayo de 2016

trabajo en clase

en las imágenes vemos algunos mapas y expociciones elaboradas por el grupo 431 en CCH Azcapotzalco

























mapas de méxico

en estos mapas podemos explicar cuales son las ciudades o estados mas afectados por el narcotrafico y por consiguente tambien afectados por la pobreza, algunos estando en situaciones extremas.






el movimiento magonista

Los Hermanos Flores Magón y el Magonismo

Los hermanos Flores Magón –Ricardo, Enrique y Jesús- fueron unos destacados activistas anarquistas mexicanos. El más importante de todos ellos fue Ricardo, que con sus hermanos impulsó la publicación “La Regeneración”. Ricardo puede ser considerado el primer pensador anarquista de México, dando origen a una corriente, denominada magonismo. El magonismo era una tendencia anarquista agraria, que se inspiraba en las ideas de Bakunin y que tuvo como órgano de expresión la publicación citada. Proponía la desaparición de la propiedad privada de la tierra, que debía ser trabajada colectivamente al margen de toda organización estatal.

Ricardo Flores Magón no había iniciado sus preocupaciones en el anarquismo, ya que en 1906 había organizado el Partido Liberal, pero a la altura de 1910, en plena efervescencia revolucionaria, había evolucionado hacia el anarquismo agrarista o magonismo. En la revolución apoyó a Zapata, quien tomó de los magonistas el grito de “Tierra y Libertad”, aunque no la teoría sobre la tierra.

Ricardo terminó encarcelado en Estados Unidos, donde murió en 1922, después de haber hecho un llamamiento mundial a todos los anarquistas.


El magonismo es una corriente de pensamiento que se ha definido como indígena-libertaria, y que inició como su nombre indica Ricardo Flores Magón, la cual impulsa al pueblo mexicano a hacer la revolución social. El propio Flores Magón, nacido en 1874 en San Antonio de Eloxochitlán (Estado de Oaxaca, México), tenía un origen indígena y humilde; sigue sus estudios en México D.F., donde se iniciará en la política a través de la lucha contra el dictador Porfirio Díaz junto a sus hermanos Enrique y Jesús.

En 1900, Flores Magón crea el periódico Regeneración y será uno de los principales animadores de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. En 1904, se exilia a EE UU, sin que vuelva a pisar territorio mexicano; murió en circunstancias no aclaradas el 21 de noviembre de 1922 en el penal de Leavenworth (Kansas), en el que había sido recluido después de lanzar un manifiesto animando a la lucha a todos los anarquistas del mundo. El nacimiento del magonismo está determinado por dos factores: por el mencionado periódicoRegeneración, a través del cual pudieron difundir sus ideas y establecer las praxis, y por el Partido Liberal Mexicano, nacido en 1905 y, a pesar de su nombre, inequívocamente anarquista. Puede decirse que las influencias del magonismo fueron principalmente tres corrientes: el liberalismo mexicano, el anarquismo europeo y la comunalidad indígena. Tal y como el propio Flores Magón señaló, en México vivían en aquel momento unos cuatro millones de indios, que unos años atrás se regían por el apoyo mutuo, no conocían autoridad alguna y tenían el derecho común a la tierra, al agua y, en general, todos los recursos naturales. Esas costumbres sencillas duraron hasta que la autoridad del Estado se hizo fuerte y se garantizaron los privilegios de la burguesía.

Si en un principio, los magonistas quisieron educar a la gente en el liberalismo para despertarla y que se enfrentara a la dictadura, cuando evolucionaron al anarquismo buscaron la libertad económica a través de la insurrección, auténtica emancipación para los humildes. Hay que atribuir al magonismo un pensamiento original, formado tanto por sus análisis teóricos como por su intención instrumentalizadora para la acción. El tránsito del liberalismo, de la confianza en el progreso y en el crecimiento económico, al anarquismo constituyó una verdadera revolución teórico-política. Por supuesto, no es que desapareciera su antigua formación liberal, sino que adoptará una nueva realidad teórica; frente a la revolución democrático-burguesa del maderismo y el constitucionalismo, se construirá una alternativa anticapitalista y libertaria. Los magonistas fueron conscientes de que los derechos políticos preconizados por los liberales poco significaban para el proletariado, obligado a vender sus fuerza de trabajo e imposibilitado para acceder a los medios intelectuales. La libertad política liberal, basada en la libertad de expresión o en el derecho a practicar un oficio propio, se convertía, por lo general, en ilusoria. El análisis magonista se convertirá en plenamente anarquista: para poder gozar de la libertad política, es necesario conquistar la libertad económica liberándose el proletariado del trabajo asalariado y apropiándose de la tierra y de los medios de producción.

Los magonistas considerarán la propiedad privada de la riqueza material e intelectual el origen de todos los males sociales. Así, es necesario subvertir este tipo de apropiación de la riqueza para dar lugar a nuevas y superiores formas de propiedad. El trabajo en común,  la propiedad colectiva de la tierra y la industria, la libre asociación de los productores y la distribución de lo comúnmente producido, según las necesidades de cada persona, harían posible la abundancia económica con un menor esfuerzo individual. En 1902, Flores Magón conocía ya los textos anarquistas, llegando a publicar ese año La conquista del pan; se notaba la influencia de Kropotkin, ya que el propósito del nuevo sistema sería distribuir la riqueza según las necesidades, y no según la capacidad, para no crear nuevos privilegios ni divisiones sociales. Del mismo modo, se deseaba igualmente subvertir esa contradicción social a la que daba lugar la división del trabajo entre las labores intelectuales y las actividades manuales. Como se ha dicho, no fue el anarcocomunismo la única influencia para los magonistas; las comunidades indígenas ofrecían un hermoso ejemplo vivo de propiedad común de la tierra, los bosques y el agua.

Se ha dicho que la concepción desarrollada por los integrantes del PLM sobre la revolución de 1910 es una de las más originales. Por la influencia anarquista, fueron conscientes que las grandes revoluciones en la historia no habían supuesto que sus principales actores fueran finalmente los usufructuarios, debido al nacimiento consecuente de una clase directora que no había tardado en regenerar la opresión y la explotación. Así, las revoluciones se habían visto integradas hasta entonces por tres actores principales: por cierta clases que hacen la revolución (que podía ser el proletariado junto a algunos sectores de la burguesía y de los intelectuales), por aquellas clases o sectores contra los que se empuñan las armas y, finalmente, por las clases directoras que acaban usufructuando los resultados de la tragedia social. Lo que se trataría de lograr entonces es que el actor que realiza la revolución fuera finalmente el mismo que obtuviera el beneficio de la misma. Los magonistas considerarán lo pernicioso en la revolución mexicana de la dirección burguesa del maderismo; una de las originalidades de la teoría revolucionaria magonista es haber comprendido la necesidad de una doble lucha: contra el gobierno de Díaz y contra el capital. Al contrario que algunos sectores socialistas del PLM, que priorizaban la lucha contra la dictadura para, después de un largo proceso educativo y organizativo, emprender la batalla contra el capitalismo, los magonistas deseaban orientar la rebelión hacía los dos objetivos; es una lucha en lo que insistirán los anarquistas en otros conflictos históricos, como es el caso de la Guerra Civil Española.

Recordaremos el análisis anarquista que vincula el Estado con el privilegio, por lo que hay que acabar con la autoridad para destruir el capital, y viceversa. Los magonistas, fieles a esta visión, consideraban que la conquista del poder se acaba volviendo un fin en sí mismo, ya que su ejercicio da lugar a intereses y corrompe a los hombres. Tal y como escribe Flores Magón: "Los hombres más sinceros cuando se han encontrado encima de los demás hombres se han sentido superiores y aunque antes de alcanzar el poder hubieran manifestado su respeto al pueblo y su deseo de ser un verdadero servidor de los demás, ya arriba no se han encontrado dispuestos a obedecer a nadie más que a sí mismos"; nada más ilustrativo para este análisis que la película ¡Viva Zapata! (Elia Kazan, 1952). Si los determinantes económicos y sociales del poder son la propiedad privada y el monopolio del conocimiento, los subjetivos son la sumisión de las masas y del individuo. Así, no se quieren solo cambios sociales y económicos, sino que cada individuo debe adquirir autonomía y ser consciente de su capacidad intelectual liberándose de toda una cultura de la sumisión. Estos principios éticos guiaron a los magonistas durante la Revolución Mexicana, el lema fue "¡Gobernaos por vosotros mismos!". La destrucción del poder, preconizada por los magonistas, iba pareja obviamente a una propuesta constructiva y organizativa de autogobierno y autogestión económica por parte de las clases humildes. Tal y como se ha dicho en la fundamental Magonismo: utopía y revolución, 1910-1913 (Rubén Trejo, Cultura Libre 2005), el magonismo es de una actualidad innegable por su teoría revolucionaria, como antecedente de la práctica autogestionaria en México, por su espíritu antiautoritario y, en general, por su afán emancipador de la clase trabajadora.


Originalidad revolucionaria del magonismo

Rubén Trejo, en el libro mencionado, considera que la organización partidaria del magonismo demuestra la confluencia histórica del liberalismo y del anarquismo. Como dijimos con anterioridad, el Partido Liberal Mexicano evoluciona de posiciones liberales, por lo que adopta en un principio una dirección centralizada, a propuestas anarquistas. En cualquier caso, aunque Trejo considera que esa estructura se mantiene después de la conversión al anarquismo, la organización exhortaba a los militantes a pensar por sí mismos y no ser dirigidos por jefe alguno. A los propios hermanos Flores Magón no les gustaba el término "magonistas", ya que parecía que eso les convertía a ellos en dirigentes. A pesar de esto, la forma organizativa del partido entraba en contradicción con las ideas anarquistas, por lo que algunos libertarios internacionales creyeron ver en el PLM un partido más que luchaba por el poder. Hay que observar, insistiremos de nuevo, en la evolución que tuvo aquel partido (un término que, en aquellos tiempos, podía ser sinónimo de "movimiento") y comprender su organización desde ese punto de vista, desde una dialéctica entre liberalismo y anarquismo. Por las declaraciones de sus militantes, no cabe demasiada duda de que su propaganda y sus actos estaba dirigidos al bello ideal de la anarquía.

Con la ruptura con su pasado liberal, los magonistas propusieron nuevas soluciones para el problema agrario. No solo había que restituir las tierras a los pueblos y comunidades a los que se les había robado, se rechazó también la solución de la pequeña propiedad; se consideraba que la subdivisión de las haciendas en pequeñas parcela generaría una burguesía más egoísta y reaccionaria con la diferencia de una nueva esclavitud económica con más amos que antes. La propuesta magonista era la propiedad colectiva y el consumo en común de la tierra y sus frutos, ya que con el esfuerzo de todos los brazos reunidos se trabajaría menos y se cosecharía más; se quería evitar que la propiedad, con el tiempo, volviera a quedar en pocas manos en el caso de dividir la tierra. Considerando que el monopolio agrario era el problema fundamental de México, como es lógico, los anarquistas no iban a esperar a soluciones por parte del Estado y propiciaron la expropiación por parte de campesinos e indígenas (los sujetos de la revolución). Se consideró que la toma de la tierra iba a superar al capitalismo, de ahí el lema "Tierra y libertad", al igual que la toma de la fábrica, por lo que los magonistas trataron de juntar la acción revolucionaria del proletariado industrial y de los campesinos. Menos rígidos que los marxistas en sus análisis, los anarquistas consideraron la importancia de ambos sujetos en la revolución, el obrero y el campesino, dependiendo la mayor importancia de uno u otro de las condiciones históricas.

Los magonistas consideraron también la opresión de la mujer en un sistema injusto, por lo que debería ser liberada al lado del hombre. Flores Magón vio que las cadenas de la mujer eran, incluso, más pesadas e indignantes, ya que por mucho que se produjera el progreso en algunos sectores sociales la mujer seguía subordinada al hombre. Como es obvio, la lucha magonista  no se limitaba a una igualdad jurídica o al mismo derecho para votar, sino que proponían las mismas oportunidades para desarrollarse siempre regidos por el apoyo mutuo entre ambos sexos. Tal y como escribió Práxedis Guerrero: "Mujeres y hombres hemos de luchar por esta igualdad racional, armonizadora de la felicidad individual y la felicidad colectiva, porque sin ella habrá perpetuamente en el hogar la simiente de la tiranía, el retoño de la esclavitud y la desdicha social". La lucha magonista hay que verla también dentro de una contexto de rebeldía internacional, ya que todo pueblo que luche por su verdadera emancipación no puede contemplar solo al opresor de casa y debe recibir el aliento de todos los trabajadores mundiales.

La revolución mexicana deseaba garantizar a todo ser humano pan, tierra y libertad; al movilizar el gobierno de los EE UU tropas a la frontera, se consideró que la burguesía internacional estaba defendiendo sus intereses y se exhortó a los trabajadores del mundo a apoyar su lucha. Los magonistas establecieron comunicación y nexos organizativos con los asalariados que trabajaban en Estados Unidos; fue una lucha en común por el sueño emancipador de los International Workers of the Word que deseaba unir lenguas, razas y culturas para acabar con el dominio del capital. No era un apoyo de unos rebeldes de una nación a otros, sino una rebelión conjunta que asegurara la emancipación de todos los pueblos frente a la autoridad y el capital. Incluso, se quiso aprovechar el estallido de la Primera Guerra Mundial para denunciarla como un nuevo conflicto entre poderosos, en el que luchan y mueren los humildes, y convertirla en una revolución mundial antiautoritaria; para conseguir tal objetivo, había también que combatir el delirio patriotero que obnubilaba a las masas.

Flores Magón pensaba que había una concepción vulgar de la utopía, propia de los conservadores de todos los tiempos, que la consideraba un sueño irrealizable. Sin embargo, los magonistas consideraron que la utopía de hoy es la realidad de mañana. Solo gracias al esfuerzo de los utopistas, es posible el progreso de la humanidad; no ha existido ningún revolucionario o reformador social profundo que no haya sido atacado por las clases dirigentes de su tiempo. No obstante, como anarquistas, los magonistas no eran simples idealistas y soñadores, nunca abandonaron su tendencia al rigor científico: se trataba de la persecución de un ideal, no como una mera creencia, sino siempre atendiendo al análisis de la ciencia. El propio Flores Magón escribió: "¡Utopía, ilusión, sueños! ¡Cuánta poesía, cuánto progreso, cuánta belleza y, sin embargo, cuanto se os desprecia! (…) ¡Adelante! El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe".


movimiento maderista

MOVIMIENTO MADERISTA
Porfirio Díaz fue presidente de México por treinta y un años durante ese tiempo, un pequeño grupo de personas acaparo el poder; el pueblo no pudo opinar sobre sus problemas ni elegir a sus gobernantes. Mientras tanto, surgió una nueva generación que quería participar en la política que no podía hacerlo porque todos los puestos estaban ya ocupados por hombres mucho mas viejos. Cuando días afirmo que mexico se encontraba maduro para la democracia, esos jóvenes creyeron que había llegado el momento de participar. Uno de ellos fue FranciscoI.Madero. sabía que muchos mexicanos vivían en la pobreza y estaba preocupado por los problemas nacionales. Quería participar en el gobierno de su país y decidió entrar en la política. Madero consideraba que Porfirio Díaz no debería volver a reelegirse. Junto con otras personas que pensaban como él, fundo el partido Antireeleccionista, que lo lanzo como candidato a la presidencia de la República. Después viajo por el país para dar a conocer sus ideas políticas. El plan de San Luis Potosí Madero creía en la democracia y en la necesidad de renovar el gobierno con apego a las leyes. Pero el éxito de su campaña hizo que Díaz lo viera como un peligro poco antes de las elecciones fue detenido en Monterrey y encarcelado en san Luis Potosí. En octubre de 1910, escapo a los estados unidos, donde publicó el plan de San Luis Potosí. Madero denunciaba la la ilegalidad de las elecciones y desconocía a Porfirio Díaz como presidente. Se declaraba el mismo presidente provisional, hasta que realizaran nuevas elecciones; prometía que se devolverían las tierras a quienes habían sido despojados; pedía que se defendiera el sufragio (voto) efectivo y la no reelección de los presidentes. También hacia un llamado al pueblo para que se alzara en contra del dictador, el 20 de noviembre de 1910. Él ejercito de Porfirio Díaz fue derrotado en seis meses por las fuerzas maderistas y por descontento general. La batalla definitiva fue la toma de ciudad Juárez, por Orozco y Villa. Díaz renuncio a la presidencia y salió del país rumbo a Francia, en 1911. Para mayor informacion pondo a su disposicion la presente direccion para tener un mejor panorama de lo que fue la REVOLUCION MEXICANA. ESPERANDO QUE CUMPLA LAS ESPECTATIVAS Y RECONFORTE SUS ANCIAS DE ESTAR INFORMADOS :)

historia ¿para que sirve?

Para qué sirve la historia La historia es una herramienta creada por el ser humano para solventar y resolver su necesidad de conservar sus experiencias. Aunque originalmente se enfoca a resguardar datos como técnicas, pronto se convirtió en un registro de sus eventos más importantes, tanto religiosos como gubernamentales o científicos. Finalmente la historia es el conjunto de anécdotas cronológicamente ordenadas de sucesos o de procesos que han pasado y abarcan todas las ciencias o campos. Para qué sirve la historia Historia y guerra; dualidad permanente. La historia sirve para hacer registros cronológicos de los sucesos y cosas que nos pasan o rodean, desde procesos bélicos hasta la creación y descubrimiento de obras o monumentos. Esta ciencia también tiene sus especialistas, llamados historiadores, quienes se encargan de buscar y de preservar los sucesos importantes para la posteridad. Existen muchas controversias sobre la historia, principalmente porque se dice que la historia se escribe por los vencedores y porque existen personas interesadas que la alteran a sus necesidades políticas o a sus necesidades personales. Es por medio de la historia que se resguardan datos, tanto arqueológicos como directos, y se van ordenando para explicar los sucesos actuales y los procesos por los que se llega a éstos. La historia es la que registra los sucesos de las guerras, las victorias, inventos, accidentes o catástrofes. Siempre se encontrará en nuestro sistema vital, pues forma parte del progreso y cimentar las naciones y los pueblos actuales. Existe también la historia personal, la que algunas personas realizan al escribir diarios o bitácoras, y de igual manera es un conjunto de datos que pueden dar constancia de sucesos que aunque no sean importantes para la mayoría sí lo son para nosotros y para los que con nosotros se encuentran. Además en esta conferencia nos explican que para estudiar historia siempre hay que ser inquisitivos y se hace de manera individual y colectiva y comunicar nuestras experiencias además de que la historia apoya a las ciencias aplicadas es decir el trabajo del ser humano y su transformación, la historia estudia diferentes ámbitos como economía sociología política siempre observando el poder del cambio, la permanencia, la diversidad, identidad, etc. Los pasos que un historiador persigue para siempre elaborar una buena investigación son 1)Disponer de datos 2)Elaborar un problema 3)Elaborar una hipótesis 4)Verificar hipótesis 5)Elaborar conclusiones 6)Ampliar y difundir conclusiones 7)Presentar nuestra investigación a un especialista Personalmente yo puedo concluir que La historia sirve para muchas cosas. En primer lugar para conocer el pasado, para saber de dónde venimos. Esto es lo que nos va a permitir saber a dónde vamos. En segundo lugar nos ayuda a entender lo que nos está pasando ahora, porque el presente es el resultado de nuestro pasado. En tercer lugar nos sirve para no volver a cometer los mismos errores que se cometieron en el pasado y para recordar las situaciones buenas y malas que fueron formando la cultura, la forma de ser, la historia de nuestro país. Ese pasado no ha muerto, permanece presente en el mundo que nos rodea, nos pertenece a todos y por lo tanto, tenemos todo el derecho de conocer lo que nos pasó.